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  • Citlali Hernández Castellanos

Una lectura crítica al cuento De paso

En el primer número de esta revista en 2013 participé con un cuento titulado De paso, producto de mis primeros acercamientos con las historias de jóvenes estudiantes indígenas de los Bachilleratos Integrales Comunitarios[1] en el estado de Oaxaca, esto siendo una estudiante de la licenciatura en sociología en la FES Acatlán-UNAM.


[1] Los Bachilleratos Integrales Comunitarios (BIC´s) pertenecen al CSEIIO, subsistema de nivel media superior que se centra en la educación intercultural y que cuenta con una cobertura de sólo 48 planteles en todo el estado de Oaxaca, especialmente en las zonas consideradas de alta y muy alta marginación.


Puedes leer el cuento completo aquí: 

En ese relato reproduje la visión paternalista de los pueblos indígenas que tenían los teóricos de las ciencias sociales en México durante el siglo XX y también lo gobiernos de esa época, por lo que en el presente artículo pretendo dar cuenta de cómo los y las estudiantes de los BIC´s de Santiago Choápam y Santa María Yaviche ejercen su agencia para hacer frente a las desigualdades que viven en el ámbito educativo.


De paso es un texto que surge cuando visité el BIC de San Andrés Solaga, ubicado en el municipio del mismo nombre, durante las vacaciones de verano del año 2012.


Foto tomada de redes: BIC 26


En aquellos días el bachillerato ofrecía el servicio de alimentación y hospedaje sufragado en su totalidad por el H. Ayuntamiento municipal, existía un albergue con instalaciones improvisadas, mientras que el comedor estudiantil funcionaba con recursos limitados.


Las y los estudiantes que asistían al BIC de San Andrés Solaga eran en su mayoría foráneos, es decir, de otras comunidades cercanas a este municipio, pero también de lugares más retirados en donde, o no existían instituciones de nivel medio superior o eran inaccesibles económicamente hablando.


Es decir, había casos de jóvenes cuya estancia en este bachillerato estaba condicionada por los servicios gratuitos que ofrecía, y sigue brindando con otras condiciones,[2] este centro educativo.


[2] Actualmente este bachillerato cuenta con el apoyo del INPI para sufragar los gastos de alimentación, mientras que el municipio construyó dos albergues, uno de hombres y otro de mujeres, con excelentes condiciones para la estancia de las y los estudiantes.



Fueron las historias de estos estudiantes los que inspiraron mi relato de 2013, especialmente de aquellos que caminaban cada fin de semana para visitar sus hogares, o de los que no asistían a sus casas excepto en las vacaciones por los altos costos que esto implicaba.


Mi intención era mostrar los contrastes entre los discursos del Gobierno estatal y federal que hablaban de un apoyo total al desarrollo de las comunidades indígenas, mientras que las condiciones que yo pude constatar a través de las trayectorias de estos jóvenes distaban completamente de estas narrativas gubernamentales.  


Por otro lado, como parte de mi formación en la licenciatura en sociología tuve el acercamiento con autores que superaron el determinismo social de otras épocas y teorizaron en torno a cómo la agencia social de las personas lograba generar cambios a nivel individual e incluso impulsar transformaciones sistémicas, tal es el caso de Giddens (1984), Butler (2012) o Sennett (2013, 2012, 2003), por citar algunos ejemplos.


Con mi ingreso a la maestría en antropología social reforcé esta formación al acercarme a la antropología del poder, especialmente a la corriente histórica de la etnografía, la cual me permitió mirar de manera concreta cómo en las trayectorias personales se entretejen las condiciones estructurales con la agencia social (Roseberry, 1998 y 2014; Wolf, 1990 y 2001; Nader, 2011; Grandin, 2007: Escalona, 2022 y Mora 2017).


Es decir, la antropología social, con la etnografía como herramienta, me posibilitó para observar cómo en la vida cotidiana de las personas existe una constante tensión entre las acciones individuales y el peso de la historia y la cultura.


De esta manera, las y los estudiantes de los BIC´s no son personas pasivas, que solamente reciben el peso de las acciones gubernamentales, ni sujetos a los cuales “deba darles voz”, como si ellos no fueran capaces de transmitir sus propias ideas, tal como parece estar retratado en el cuento De paso (2013).


Para contrarrestar esta visión en la que “se debe hablar por ellos”, Crisol Acatlán ha sido un espacio en el que estudiantes como Maribel Martínez[3] y Aaron Yoou[4]  del BIC de Santiago Choápam han compartido sus pensamientos y sentires a propósito del Día Internacional de la Lengua Materna en 2018.


Texto de Maribel Martínez 
Texto de Aaron Yoou

[3] Martínez-Severiano, Maribel. (2018). La voz de la mujer en nuestros pueblos (Chi´i Negula Gan Lou Giedzi Kiero). En Crisol Acatlán. Una re-vista a las acciones y sentires mexicanos. Disponible en: https://bit.ly/41exaAa

[4] Youu-Shmen, Aarón. (2018). En Crisol Acatlán. Una re-vista a las acciones y sentires mexicanos. Disponible en: https://bit.ly/46QEtzh


Aunque el espacio académico es uno en los cuales los pueblos y comunidades indígenas necesitamos más representación, es en la vida cotidiana en donde he podido observar cómo el estudiantado genera estrategias de resistencia ante el poder gubernamental que representa la institución escolar.  


Los contrastes que ahora presento respecto a mi cuento de 2013 están basados en mi trabajo como docente en los BIC´s a partir de mayo de 2017, el cual fue interrumpido durante tres años debido a mi formación académica. Durante los años de 2017 a 2019 residí en la comunidad de Santiago Choápam, misma que cuenta con un BIC en la que, en los años que laboré en este lugar, la mitad de los estudiantes provenían de comunidades vecinas y vivían en el albergue parcialmente auspiciado por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).





A partir de 2021 a la actualidad he residido en la comunidad de Santa María Yaviche, cuyo BIC cuenta con un albergue perteneciente al programa de casas estudiantiles del INPI. En el semestre actual de agosto 2023- enero 2024 poco más del 50 por ciento del estudiantado es foráneo, es decir, provienen de distintas comunidades de la Sierra Norte de Oaxaca.



BIC 44 Santa María Yaviche



En ambos bachilleratos, tanto el de Choápam y de Yaviche, existen estudiantes que caminan horas para asistir a estos centros educativos. Mientras en Choápam eligen esta opción del nivel medio superior debido a la “cercanía”, pues hasta hace unos años Choápam era la cabecera municipal de estas comunidades, en el caso de Yaviche los jóvenes que caminan eligieron esta opción sobre todo porque los gastos respecto a otros bachilleratos de la región son menores.


Empero, a las condiciones adversas de caminar hacia sus escuelas, las y los jóvenes han generado lazos entre ellos con estrategias de cuidado mutuo y también, a su llegada al albergue, establecen amistades fuertes que les permiten tener estancias llevaderas durante las semanas de clases.


Ahora bien, contrario a lo que plasmé en el cuento de 2013 no es que los padres y madres de familia piensen que el asistir a la escuela “no sirva para nada”, lo que han expresado los responsables de los estudiantes en las reuniones escolares es que quieren que sus hijos e hijas al menos culminen el bachillerato, otros esperan que estos asistan a las universidades.


Sin embargo, en ambas comunidades las fuentes de trabajo al culminar la educación superior se encuentran, en su mayoría, al exterior de éstas. Además, la realidad laboral actual en México evidencia que tener una formación universitaria no implica el acceso al mercado laboral, entonces, ante estas realidades el trabajo local también es una alternativa viable.


Por otro lado, en Santa María Yaviche existe una alternativa local de educación superior que actualmente se adscribe a las Universidades Comunales de Oaxaca (UACO), pero que lleva alrededor de 10 años de experiencia en educación comunitaria, lo que implica que en esta comunidad se están generando procesos autónomos que buscan hacer frente a las políticas gubernamentales que no ofrecen educación en estas comunidades, pero, sobre todo, promueven una educación apropiada a sus realidades y necesidades.[5]


[5] Zibechi, Raúl. (2023). Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca: La potencia educativa de la comunidad. En Desinformémonos. Periodismo desde abajo. Disponible en: https://bit.ly/4aaV1oy



Por lo tanto, establecer que los estudiantes “no muestran” interés en su formación académica o que no “le encuentran sentido” a asistir al bachillerato es una perspectiva muy acotada, misma que ofrecí en 2013. Sin embargo, lo que este cuento sí menciona acertadamente es que existe una realidad de desigualdad de condiciones materiales entre estudiantes de las grandes ciudades y de estos bachilleratos, de Choápam y de Yaviche, sobre todo entre los y las jóvenes que viven en los albergues.


Durante mi estancia en estos bachilleratos he sido testigo de que los albergues necesitan adecuaciones a sus instalaciones, que hace falta mobiliario y carecen de servicios como conexión a internet. Por su parte, los edificios de estos BIC´s también requieren mejoras, entre ellas más salones y áreas como laboratorios, cafeterías y canchas techadas.


Pese a estas circunstancias las y los estudiantes continúan su formación académica, tanto si son locales como foráneos, han aprendido a trabajar con recursos limitados para hacer sus actividades y tareas escolares, pero también se han adaptado a convivir en una comunidad que se vuelve más abierta ante la diversidad de pueblos que confluyen.


El otro tema importante al que hago alusión en el cuento De paso es el acceso limitado a los servicios médicos. Esta situación, 10 años después, sigue siendo una problemática en Choápam como en Yaviche. En esta primera comunidad existe una clínica perteneciente al IMSS, que a mi salida en 2017, estaba en riesgo debido a que la zona en la que se construyó podría deslavarse. Los horarios de servicio eran acotados, la variedad de medicamentos era básica, mientras que atendía a todo el municipio, por lo que el personal era insuficiente.


En Yaviche, por su parte, actualmente no existe ningún servicio médico público. El único personal médico que labora es de servicio particular y sólo atiende por las tardes, ya que por las mañanas labora en un pueblo vecino. Ante estas circunstancias las y los estudiantes deben salir de la comunidad para recibir atención médica, cuando sus afecciones así lo requieren vuelven a sus pueblos de origen para permanecer al cuidado de sus padres.


En mi experiencia como docente en estos lugares, la situación de la falta de acceso a la salud no ha implicado el abandono de su formación media superior. Los y las estudiantes regresan a la escuela una vez pasada su afección.


Finalmente, la “problemática” que atraviesa mi cuento de 2013 es el del abandono escolar para formar una familia. Tanto en Choápam como en Yaviche esta situación es menor respecto a otras causas de deserción escolar por generación, como lo es una adicción, el índice de reprobación o la carencia de recursos económicos.


Más allá de la incidencia de estos casos de abandono para casarse o vivir con sus parejas, formar familias a una edad cada vez más baja es una problemática nacional, es decir, no es exclusiva de las comunidades indígenas de Oaxaca.


Al principio de este texto hice mención de que el cuento De paso (2013) fue un escrito en el que reproduje una visión pasiva de los y las estudiantes del BIC de San Andrés Solaga, empero, la formación sociológica, antropológica y sobre todo mi experiencia docente en los BIC´s de Santiago Choápam y de Santa María Yaviche me han permitido acercarme a los procesos de resistencia del estudiantado que dan cuenta de su agencia social.


Esta re-visión crítica, 10 años después de mi primera publicación en la revista Crisol Acatlán, trata de mostrar una realidad sumamente desigual que se vive en las comunidades, pero a la cual las personas hacen frente negociando con el poder estatal presente en el ámbito educativo.




Ficha del cuento: De paso


Hernández-Castellanos, Citlali (2013). De paso. Crisol Acatlán. Una re-vista a las acciones y sentires mexicanos (p. 93-100). Año 1 (no. 1), octubre-diciembre.


Sobre la autora:

Aprendiz de antropóloga y socióloga. Docente en el Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca (CSEIIO).

Bibliografía


- Butler, J. (2012, December 14). Puede uno llevar una vida buena en una vida mala. En European Graduate School. Disponible en http://www.egs.edu/faculty/judith-butler/articles/puede-uno-llevar-una-vida-buena-en-una-vida-mala/.

-Escalona-Victoria, J. L. (2020). La etnografía, el presente y la idea de historia. En LiminaR. Estudios sociales y humanísticos (pp. 24-35). Núm. 1 (vol. XVIII).

- Giddens, A. (1984). La constitución de la sociedad. Bases para la teoría de la estructuración. Argentina: Amorrortu Editores.

-Hernández-Castellanos, C. (2013). De paso. En Crisol Acatlán. Una re-vista a las acciones y sentires mexicanos (p. 93-100). Año 1 (no. 1), octubre-diciembre de 2013.

-Martínez-Severiano, Maribel. (2018). La voz de la mujer en nuestros pueblos (Chi´i Negula Gan Lou Giedzi Kiero). En Crisol Acatlán. Una re-vista a las acciones y sentires mexicanos. Disponible en: https://bit.ly/41exaAa

- Mora, M. (2017). Política Kuxlejal. Autonomía indígena, el Estado racial e investigación descolonizante en comunidades zapatistas. México: Casa Chata.

- Nader, Laura. (2011). Ethnograpy as theory. En HAU: Journal of Ethnografic Theory (pp. 211-219). Vol. 1(1-otoño).

- Roseberry, W. (2014). Antropologías e historias. Ensayos sobre cultura, historia y economía política (Acevedo, A. trad.). Zamora, Michoacán: El Colegio de Michoacán. 

- _____________  (1998) Cuestiones agrarias y campos sociales. En: Zendejas, S. y de Vries, P. (eds.) Las disputas por el México Rural. Zamora, Mich.: El Colegio de Michoacán.

- Sennett, R. (2013). El artesano. Barcelona: Anagrama.

- _________ (2012). Juntos. Rituales, placeres y política de cooperación. Barcelona: Anagrama

- _________ (2003). El respeto. Sobre la dignidad en un mundo desigual. Barcelona: Anagrama.

- Wolf, E. (2001). Figurar el poder: ideologías de dominación y crisis. México: CIESAS (Original publicado en 1998).

- Wolf, E. (1990). Distinguished Lecture: Facing Power - Old Insights, New Questions. American Anthropologist. Vol. 92 (no.3).

-Youu-Shmen, Aarón. (2018). En Crisol Acatlán. Una re-vista a las acciones y sentires mexicanos. Disponible en: https://bit.ly/46QEtzh

-Zibechi, Raúl. (2023). Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca: La potencia educativa de la comunidad. En Desinformémonos. Periodismo desde abajo. Disponible en: https://bit.ly/4aaV1oy

 




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