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  • Alan Tonatiuh López Niño

Zygmunt Bauman y su crítica a la inteligencia artificial

Zygmunt Bauman, un destacado sociólogo y filósofo polaco, ha dejado un impacto duradero con su teoría de la “modernidad líquida”. Este enfoque, que explora la naturaleza efímera y cambiante de las estructuras sociales contemporáneas, cobra una nueva relevancia en el contexto de la inteligencia artificial (IA). En el presente escrito, nos sumergiremos en la convergencia entre las reflexiones de Bauman y el desarrollo de la IA, explorando cómo su teoría de la modernidad líquida arroja luz sobre los cambios en las conexiones sociales, el consumismo digital, la identidad en la era de la vigilancia digital y los desafíos éticos planteados por la tecnología emergente.

 



Bauman, al abordar la fluidez de las conexiones en la era digital, sugiere que la interconexión facilitada por la IA actúa como un fluido que moldea y desdibuja las relaciones humanas. Se pregunta cómo esta conectividad aparentemente sólida puede ser, en realidad, efímera en el cambio constante de las tecnologías. En sus palabras:


“En la modernidad líquida, las conexiones digitales actúan como fluidos que moldean y desdibujan las relaciones humanas, ofreciendo una conectividad aparentemente sólida pero efímera.” (Bauman, 2010, p. 147).

 

Este planteamiento nos invita a considerar la paradoja de la aparente solidez en un mundo donde nuestras conexiones están en constante evolución.


  • ¿Cómo afecta esto a nuestra percepción de la estabilidad en las relaciones y cómo moldea nuestra comprensión de la duración en la era de la inteligencia artificial?

 

Bauman también se adentra en la esfera de la obsolescencia social, una consecuencia de la velocidad del cambio tecnológico impulsada por la IA. Para él, la rapidez con la que las tecnologías se vuelven obsoletas refuerza la lógica de lo desechable en la sociedad líquida. En este contexto, reflexiona:


“La velocidad del cambio tecnológico y la adopción constante de nuevas plataformas digitales refuerzan la lógica de lo desechable en la sociedad líquida” (Bauman, 2015, p. 89).

 

Esta reflexión nos invita a considerar cómo la tecnología, lejos de ser un mero instrumento, se convierte en una fuerza que remodela constantemente las bases de nuestras interacciones sociales.


  • ¿Cómo afecta la rapidez del cambio tecnológico a la solidez de nuestras relaciones y a la cohesión social?

 

 

Por otra parte, el filósofo polaco, examina de manera crítica la construcción de identidades digitales en la era de la inteligencia artificial. En su análisis, plantea la preocupación de que la privacidad se disuelva en una maraña de datos analizados por algoritmos, dando forma a identidades que se convierten en productos de la vigilancia algorítmica. En sus palabras:


“En la era de la inteligencia artificial, la identidad digital se convierte en un producto de la sociedad de vigilancia, donde la privacidad se disuelve en una maraña de datos analizados por algoritmos” (Bauman, 2015, pp. 33-34).

 

Esta reflexión nos lleva a cuestionar cómo la construcción de nuestra identidad se ve influenciada por la intersección entre la inteligencia artificial y la sociedad de vigilancia.


  • ¿Cómo preservamos la autenticidad en un entorno donde la privacidad parece ser un bien cada vez más escaso?

 

Empero, la ética, una preocupación recurrente en la obra de Bauman, cobra una relevancia aún mayor en el contexto de la inteligencia artificial. Este filosofo destaca la importancia de la responsabilidad individual y colectiva al enfrentar los desafíos éticos planteados por la IA. En este sentido, plantea:


“Los desafíos éticos de la inteligencia artificial exigen una reflexión profunda sobre la responsabilidad individual y colectiva en la creación y aplicación de tecnologías que afectan nuestras vidas de manera tan significativa” (Bauman, 1993, p. 201).

 

Estas palabras nos instan a considerar cómo asumimos la responsabilidad en el desarrollo y la implementación de tecnologías que moldean nuestra realidad.


  • ¿Cómo podemos garantizar que la IA se utilice para el bien común y no para la explotación o la manipulación?

 



En última instancia, la convergencia entre Zygmunt Bauman y la inteligencia artificial ofrece una panorámica profunda y reflexiva sobre los cambios en curso en la sociedad contemporánea. El filósofo polaco, con su perspectiva crítica y su énfasis en los valores humanos fundamentales, nos insta a considerar más allá de la superficie de la innovación tecnológica y a reflexionar sobre cómo estas transformaciones impactan nuestra esencia humana.

 

La intersección entre la modernidad líquida y la inteligencia artificial revela tensiones y complejidades que requieren una evaluación cuidadosa. Bauman, con su aguda percepción, nos invita a cuestionarnos sobre la naturaleza efímera de las conexiones, la obsolescencia social impulsada por la tecnología, la formación de identidades digitales en la sociedad de vigilancia y los desafíos éticos inminentes.

 

Pues, en la era digital, las conexiones humanas parecen más accesibles que nunca, recordándonos que esta aparente solidez es engañosa. La fluidez de las relaciones, moldeada por la inteligencia artificial, plantea preguntas cruciales sobre la autenticidad y la duración en un mundo donde la conexión instantánea puede dar paso a la desconexión igualmente rápida.


La obsolescencia social, un fenómeno que Bauman aborda con agudeza, se magnifica en el contexto de la carrera tecnológica impulsada por la inteligencia artificial. La velocidad del cambio tecnológico y la constante adopción de nuevas plataformas digitales contribuyen a la sensación de lo desechable en la sociedad líquida.


  • ¿Cómo afecta esto a la estabilidad percibida en nuestras relaciones y comunidades?



La construcción de identidades digitales se ve profundamente influenciada por la inteligencia artificial. La sociedad de vigilancia, alimentada por algoritmos analíticos, arroja una sombra sobre la privacidad individual, dando forma a identidades que a menudo son más un producto de la observación algorítmica que de la expresión auténtica.


  • ¿Cómo preservamos la integridad de nuestras identidades en un mundo donde la privacidad parece ser una reliquia del pasado?

 

El énfasis de Bauman en la ética resuena con fuerza en la era de la inteligencia artificial. Los desafíos éticos planteados por la IA requieren una reflexión profunda sobre la responsabilidad individual y colectiva.


  • ¿Cómo podemos garantizar que la implementación de la inteligencia artificial respete los valores fundamentales de la humanidad y no dé lugar a la explotación o la alienación?

 

En suma, la convergencia entre Zygmunt Bauman y la inteligencia artificial no solo ilumina las complejidades de nuestra sociedad actual, sino que también nos desafía a considerar el impacto más profundo de la tecnología en nuestra existencia. Bauman, con su agudo análisis de la modernidad líquida, nos brinda las herramientas para evaluar críticamente cómo la inteligencia artificial influye en la fluidez de nuestras conexiones, en la obsolescencia social, en la construcción de nuestras identidades digitales y en los dilemas éticos que enfrentamos.

 

Este escrito, invita a la acción informada y a la reflexión constante en un mundo donde la inteligencia artificial y la modernidad líquida convergen, creando un tejido complejo de interacciones y desafíos. Zygmunt Bauman, con su legado intelectual, sigue siendo una voz relevante en el diálogo sobre cómo navegamos por este terreno inexplorado donde la tecnología y la condición humana se entrelazan de maneras inesperadas. Acciones que, en palabras de Bauman (2015, p. 233), resonarían diciendo:


“En la era de la inteligencia artificial, nuestras conexiones digitales se vuelven tan fluidas como nuestras relaciones en la modernidad líquida; la tecnología redefine la solidez de nuestras interacciones, ofreciendo una estabilidad efímera”

 

 

Fuentes de información:


Bauman, Z. (1993). Ética Posmoderna. Paidós: Madrid

Bauman, Z. (2015). Vida Líquida. Anagrama: México

Bauman, Z. (2010). Modernidad Líquida. Blackwell: Reino Unido

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