El texto analiza la relación entre certeza sensible, creencia y opinión a partir de la Fenomenología del espíritu de Hegel y la crítica epistemológica de Feyerabend. Reflexiona sobre cómo el conocimiento inmediato y la opinión social se adoptan como verdades incuestionables en la ciencia y la política, y propone la duda, el diálogo y la libertad epistemológica como vías para superar el dogmatismo.