Desigualdades históricas en México: una lectura estructural desde la economía política, la sociología y el derecho.
- Silvestre Cortés Guzmán
- 2 days ago
- 5 min read
Resumen
Las desigualdades en México constituyen un fenómeno estructural de larga duración que no puede comprenderse únicamente desde indicadores contemporáneos de pobreza o ingreso.
Este ensayo analiza las desigualdades históricas en México desde una perspectiva multidimensional, integrando enfoques de la economía política, la sociología crítica y la teoría del derecho.
Se argumenta que dichas desigualdades tienen raíces en la estructura colonial, se consolidan durante el siglo XIX y el Porfiriato, se reconfiguran en el Estado posrevolucionario y persisten en el modelo neoliberal y post-neoliberal contemporáneo.
A partir de autores como Karl Marx, Pierre Bourdieu, Amartya Sen y Thomas Piketty, se sostiene que la desigualdad en México es estructural, acumulativa y reproductiva. Asimismo, se incorporan datos recientes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía para evidenciar la persistencia de brechas económicas, sociales, territoriales y étnicas.
El ensayo concluye que la desigualdad en México no es una falla coyuntural, sino un rasgo constitutivo del modelo de desarrollo histórico del país.
Palabras clave: desigualdad, México, pobreza, estructura social, desarrollo, justicia.
Introducción
México es uno de los países con mayores niveles de desigualdad en América Latina. Sin embargo, entender esta condición únicamente desde la coyuntura contemporánea implica un reduccionismo analítico. La desigualdad en México no es accidental ni reciente: es el resultado de un proceso histórico que articula factores económicos, políticos, culturales e institucionales.
El presente ensayo plantea como hipótesis que las desigualdades en México son el resultado de una estructura histórica de dominación y acumulación, cuya base se encuentra en la colonización, pero que ha sido reproducida mediante distintos arreglos institucionales a lo largo del tiempo. Desde esta perspectiva, la desigualdad no es simplemente una distribución inequitativa de recursos, sino un sistema de relaciones sociales que perpetúa privilegios y exclusiones.
1. La raíz colonial de la desigualdad
El origen de la desigualdad en México se encuentra en la configuración del orden colonial durante la Nueva España. Este sistema se estructuró a partir de dos elementos centrales: la jerarquización racial y la concentración de los medios de producción.
El sistema de castas estableció una clasificación social rígida que asignaba derechos diferenciados según el origen étnico.

Este modelo generó una forma temprana de desigualdad estructural, donde los pueblos indígenas y afrodescendientes fueron sistemáticamente excluidos de los beneficios económicos y políticos.
Desde la perspectiva de Karl Marx, este periodo puede interpretarse como una forma de acumulación originaria, donde la apropiación de tierras y la explotación de la fuerza de trabajo permitieron la formación de una élite dominante. Esta lógica de acumulación no desapareció con la independencia, sino que se transformó.
1. Siglo XIX y Porfiriato: consolidación de la desigualdad
Tras la independencia, México no logró desmontar las estructuras coloniales. Por el contrario, las políticas liberales del siglo XIX, particularmente las leyes de desamortización, profundizaron la desigualdad al despojar a comunidades indígenas de sus tierras comunales.
Durante el Porfiriato (1876–1911), la desigualdad alcanzó niveles extremos. La concentración de la tierra en grandes haciendas y la explotación laboral generaron una estructura altamente polarizada.

Este periodo puede analizarse desde la teoría de la dependencia, que señala cómo las economías periféricas reproducen relaciones de subordinación frente al capital internacional.
La Revolución Mexicana surge como respuesta a esta estructura desigual, especialmente en su dimensión agraria. Sin embargo, como se argumentará más adelante, sus efectos redistributivos fueron limitados.
1. El Estado posrevolucionario: inclusión parcial y desigualdad persistente
El Estado surgido de la Revolución implementó políticas de redistribución, como el reparto agrario y la expansión de derechos sociales. No obstante, estas políticas no lograron eliminar las desigualdades estructurales.
Desde la perspectiva de Pierre Bourdieu, el Estado posrevolucionario generó una forma de capital simbólico que legitimó el orden social, pero sin transformar profundamente las relaciones de poder. La educación, por ejemplo, se expandió, pero con profundas desigualdades en calidad y acceso.

1. Neoliberalismo y reconfiguración de la desigualdad
A partir de la década de 1980, México adoptó un modelo neoliberal caracterizado por la apertura económica, la privatización y la reducción del Estado. Este modelo tuvo efectos significativos en la desigualdad.
De acuerdo con Thomas Piketty, las economías donde el rendimiento del capital supera el crecimiento económico tienden a concentrar la riqueza. México es un claro ejemplo de esta dinámica.
Datos del INEGI muestran que el 10% más rico concentra una proporción significativa del ingreso nacional, mientras que amplios sectores de la población permanecen en condiciones de vulnerabilidad.

1. Desigualdad multidimensional en el México contemporáneo
El enfoque de Amartya Sen permite entender la desigualdad no solo como falta de ingreso, sino como privación de capacidades. En este sentido, la pobreza en México es multidimensional.
Según el CONEVAL (2024–2025):• Cerca del 36% de la población se encuentra en situación de pobreza.• Persisten carencias en educación, salud y seguridad social.• Las comunidades indígenas presentan los niveles más altos de marginación.
1. Desigualdad regional y territorial
México presenta profundas desigualdades territoriales. Estados del norte y centro, como Nuevo León, tienen mayores niveles de desarrollo, mientras que estados del sur, como Chiapas, enfrentan condiciones estructurales de pobreza. Esta brecha refleja una distribución desigual de la inversión pública y privada, así como limitaciones históricas en infraestructura y acceso a servicios.
1. Desigualdad étnica y exclusión indígena
La desigualdad étnica es una de las más persistentes. Los pueblos indígenas enfrentan barreras estructurales que limitan su acceso a derechos básicos.
Desde la teoría de la justicia de John Rawls, esta situación representa una violación del principio de igualdad de oportunidades. La estructura social mexicana no garantiza condiciones equitativas para todos sus ciudadanos.

1. Desigualdad y sistema jurídico
El derecho en México no ha sido ajeno a la reproducción de la desigualdad. Como señala Luigi Ferrajoli, la igualdad formal ante la ley no garantiza la igualdad material.
El acceso a la justicia sigue siendo desigual, especialmente para sectores vulnerables. La corrupción y la debilidad institucional agravan esta situación.
1. Movilidad social limitada
La movilidad social en México es baja. Estudios recientes muestran que el origen socioeconómico determina en gran medida las oportunidades de vida.
Desde la perspectiva de Pierre Bourdieu, esto se explica por la reproducción del capital cultural y social, que perpetúa las desigualdades entre generaciones.
1. Discusión crítica
La desigualdad en México no puede entenderse como una falla del sistema, sino como un resultado funcional de su configuración histórica. Las políticas públicas han tenido efectos limitados debido a la persistencia de estructuras de poder.
El debate contemporáneo gira en torno a si es posible reducir la desigualdad sin transformar profundamente el modelo económico y político.
Conclusiones
Las desigualdades en México son el resultado de un proceso histórico complejo que combina factores económicos, sociales y políticos. Desde la colonia hasta el presente, estas desigualdades han sido reproducidas mediante distintos mecanismos.
El análisis realizado permite concluir que:
La desigualdad en México es estructural y de larga duración.
Tiene raíces en la colonización y la acumulación originaria.
Ha sido reproducida por distintos modelos de desarrollo.
Persiste en múltiples dimensiones: económica, social, territorial y étnica.
Superar estas desigualdades requiere no solo políticas redistributivas, sino una transformación profunda de las estructuras sociales e institucionales.
Referencias (formato APA 7)
Bourdieu, P. (1986). The forms of capital.CONEVAL. (2024). Medición de la pobreza en México.INEGI. (2025). Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares.Marx, K. (1867). El capital.Piketty, T. (2014). El capital en el siglo XXI.Rawls, J. (1971). A Theory of Justice.Sen, A. (1999). Development as Freedom.Ferrajoli, L. (2001). Derechos y garantías.






Comments