• Octavio Huesca Heredia

De nueve a cinco


I

En amorfas sillas voladoras me quiebro la espalda

ocio interminable, menos para lo verdaderamente importante

odiando en lo que me convertí

maldiciendo en voz baja cada cinco minutos

en pantallas en el techo con el roto cuello

observo mi baja productividad

sin bono, sin ascenso

mi cita con el médico es hasta dentro de un año,

meritocracia fallida, padrinazgo ausente

desechado, calvo, obeso y envejeciendo,

un bufón, de corbata y zapatos disfrazado

porque “así te ves bien, así se ven los profesionales”

fingiendo éxito en reuniones familiares

presumiendo mis absurdas compras

camisas y tenis carísimos fabricados en Camboya,

no sé ni en qué continente estoy parado.

Presumiendo mi supuesta satisfacción

sonriendo falsamente a preguntas estúpidas

carcajadas fingidas como mis orgasmos

por los chistes estúpidos del jefe

respondiendo correos sin sentido,

a dos pasos de una embolia por frases abyectas

inhalo cocaína para soportar las visiones de la morfina

lleno mi cuerpo de azúcar para no darle el sueño que me exige

pase la noche en vela trabajando o pensando en hacerlo

futura carga del sistema pensionario

columna inamovible del sistema penitenciario

escuela de futuros criminales asociales

durmiendo amarrados a los barrotes por falta de espacio,

cobrando derecho de piso y desde ahí extorsionando,

secuestrando lo que se mueva

menos a gente con dinero

esto es México chavo, el que no transa no avanza.

¿Nadie te advirtió? ¿Nadie te contó?

Corruptas empresas implementando exámenes de confianza

no quieren que les robes lo que ellos roban

no quieren que te drogues como sus hijos consentidos,

no quieren que abuses como ellos abusan

llegaste un minuto tarde,

quédate diez horas extra ¿no?

haciendo hasta lo imposible por no contratarte

imperio de outsourcing[1]

contratos por tres meses y vemos si te quedas,

quieren que pagues los impuestos que ellos no pagan

si algo no sale como ellos quieren

amenazan con irse del país

despedir a todos

al fin y al cabo,

gubernamentales amigos en el fisco todo lo perdonan

pero, eso sí:

¡Malditos ambulantes, paguen impuestos!

[1] Subcontratación

II

En donde mis ojos se derriten observo a

ancianos trabajando en pesadísimos trabajos

empaquetando compras por centavos,

barriendo y limpiando con esfuerzo

laborando en intendencia

en esquinas y semáforos pidiendo limosna,

en sus arrugadas manos el pasado ya no se lee

sin poder las escaleras del subterráneo subir

tomando un respiro porque no pueden más,

maltratados en la etapa que debería ser su descanso

son nada, ¿sabes por qué?

porque te lamentas en silencio

pero aun así sigues caminando,

sus huesos son polvo al viento,

como los míos lo serán en unos años igual, a sotavento.

Rezo a Buda, a Alá, a Vishnu, a Zeus y a Cthulhu por una

legal eutanasia, en silencio.

Religiosas e imponentes basílicas llenas de esclavos

inquisidores se quejan por otras religiones,

catalogan a algunos de agitadores, terroristas

de gente “mala”, de pecadores, de no ser la salvación de los

pueblos,

- ¿Qué pueblo? - preguntan

- El que sea - responde una voz vestida de blanco. . .

Divide et impera[2] y a mis espaldas

ríe el todopoderoso dólar (por ahora)

hace años adorábamos a Mictlantecuhtli[3]

a nuestra verdadera madre Coatlicue[4]

emplumada serpiente el cielo surcando

entiendo su abandono, y su no retorno

pueblo infiel y traicionero.

[2] Divide y domina.

[3] En la mitología mexica, zapoteca y mixteca conocido como el Señor del Mictlán o Señor del Lugar de los Muertos.

[4] “La que tiene su falda de serpientes” en la mitología mexica representa la fertilidad.

Mentirosos frailes asquerosas leyes imponiendo

sagrados libros mayas con universal conocimiento

que no comprendieron, en la playa ardiendo.

Hasta el día de hoy

no ha cambiado mucho,

católicos padres esconden niños bajo sus sotanas

alimentándose de su inocencia

de su nula malicia

abogan por no abortar,

¿Te imaginas?

si lo hacen legal

a nivel mundial

ya no tendrán de quien abusar,

piden obligado diezmo a los más pobres

llenan sus arcas a raudales

vestidos en lino con bordados de oro

sacando nazis de Europa a Sudamérica

lavando dinero de la Cosa Nostra[5] y de la logia P2[6]

pero eso sí: rezando “por los más necesitados”

- Es cuestión de fe - se defienden.

- Caminos misteriosos del señor - rezan.

En la circular ventana de mi mental celda, me dijo un

Ruiseñor.

- Atención:

¡Los falsos papiros del Mar Muerto[7] esto abolen!

Y emprendiendo el vuelo continuó:

- Controlen a los indios antes de que se descontrolen. . .

[5] Sociedad secreta criminal siciliana con bases firmes a inicios del siglo XIX.

[6] Logia masónica italiana que operó desde 1877 a 1981, infiltró gran parte del gobierno italiano en todas sus ramas, mencionada en las declaraciones de mafiosos y por sus escándalos relacionando al Banco Ambrosiano y al Banco del Vaticano.

[7] Manuscritos datan de entre los años 250 a. C. y 66 d. C. hallados en 1946 cerca de Qumrán, en la orilla noroccidental del Mar Muerto, escritos en arameo y hebreo.

III

Sociedad de cabeza, devorando sus asquerosos valores

con ganas de volar, pero con las alas cortadas

pensión imaginaria igual que mis metas

púdrete plan de vida en mi diario anotado,

librerías corruptas vendiendo basura

“los siete secretos para el éxito de (inserte a su estúpido

ídolo del momento)”

bibliotecas recién construidas vacías

minimalistas textos en aspersores arrojados

cien mil copias en el suelo regadas

a los cuatro vientos quemadas

no sé hablar, ni escribir

mucho menos leer.

Pero me quejo porque los libros ahora cuesten menos.

De madrugada a casa apenas arribando,

y ya tengo que marcharme.


Dirección:

Elisa Guadalupe Cuevas Landero

 

Subdirección:

Alexa Moreno Buendía

 

Edición:

Arturo Oscar Suro Cruz 

Colaboran en esta obra, miembros de la comunidad universitaria de la FES Acatlán y de algunas otras facultades de la UNAM; así como miembros de otras instituciones públicas nacionales y extranjeras. Los escritos son propiedad intelectual y responsabilidad de quienes los escriben y los firman.

Editorial de la revista impresa: 

https://nidodelfenix.com/

 

A cargo de

Horacio Gabriel Saavedra Castillo